Ejercicios Espirituales de Carnaval – Caracas, Venezuela
Del 13 al 17 de febrero, la Casa Cristo Rey de El Hatillo se convirtió en un espacio de encuentro profundo durante los Ejercicios Espirituales para jóvenes, en los que participaron 31 personas bajo el acompañamiento cercano de las Esclavas de Cristo Rey y la Compañía de Jesús.
Fue una experiencia transformadora, donde el silencio y la oración permitieron a cada participante adentrarse en su interior para buscar y hallar la voluntad de Dios en sus vidas.
Al concluir estos días de gracia, los jóvenes regresaron a sus realidades con un compromiso renovado en su fe, decididos a ser luz en sus entornos y confirmando que el amor y el servicio desinteresado, arraigados en Dios, son parte esencial de su propósito de vida.
Hna. Marianny y equipo PIJV.

Ejercicios Espirituales de Carnaval – Maracaibo, Venezuela
El silencio que todo lo llena
Mientras el mundo se disfrazaba, un grupo de 46 jóvenes eligió la verdad: quitarse las máscaras para dejarse mirar por Dios.
Del 13 al 17 de febrero, en la quietud de los Ejercicios Espirituales, el “querer de Dios” dejó de ser una idea para convertirse en una experiencia de amor y en una certeza para seguir en camino. No fueron solo días de retiro; fue un descenso al propio corazón para descubrir que, en el fondo de nuestra sed, Alguien nos estaba esperando.
Dios habló fuerte. Lo vimos en el brillo de los ojos tras una plática, en la paz del acompañamiento espiritual. Fue un regalo “sentir y gustar” la misión compartida con la Compañía de Jesús, confirmando que, cuando el carisma ignaciano se pone al servicio, la Iglesia se rejuvenece.
Nuestra tarea ahora es sagrada: custodiar el fuego. Cuidar que este “sentir internamente” no se disipe con el ruido del regreso, sino que se transforme en una vida que, en todo, busque amar y servir.
Casa de Ejercicios Corazón de Jesús
Hna. Indira y equipo PIJV.

Ejercicios Espirituales de Carnaval – Barquisimeto, Venezuela
Bajo el cielo crepuscular de Barquisimeto, el silencio se hizo encuentro habitado.
Del viernes 13 al martes 17 de febrero, 16 jóvenes valientes se atrevieron a soltar lo ajetreado y acelerado de la vida, así como la fragmentación del día a día, para buscar aquello que “más nos conduce al fin para el que hemos sido creados”.
En la dinámica de oración, el silencio no fue ausencia, sino fuente para nutrirse de Dios. Iniciamos un camino profundo: desde la pregunta “¿Quién soy?” hasta dejarnos abrazar por la misericordia y la vida de Jesús. No fueron solo días de retiro; fue una transformación del corazón.
Como equipo de acompañamiento (Jesuitas y Esclavas de Cristo Rey), fuimos testigos de cómo la “indiferencia ignaciana” se volvía libertad para elegir con objetividad la voluntad de Dios. Entre oraciones guiadas, el compartir en grupos de vida y ese cara a cara en el acompañamiento personalizado, vimos rostros transformarse. Aprendimos que seguir a Jesús es “gastar la vida con sencillez”.
Desde la certeza de que Dios habita y sacia nuestra sed con el agua viva de su presencia y ternura, regresamos a la rutina del día a día.
¡El fuego está encendido y la misión apenas comienza!
Hna. Nairoby y PIJV.

Campamento Misión
Parroquia La Santa Cruz, Chilibre – Panamá
Los días 14 al 17, 102 jóvenes y 6 adultos nos desplazamos a la comunidad de San Vicente La Tranquilla con el fin de realizar el Campamento #20, bajo el lema: “NO BUSQUES ENTRE LOS MUERTOS AL QUE VIVE”.
Los temas fueron:
- El kerigma
- Amor del Padre
- Fe y conversión
Con una sentida celebración de la Palabra el domingo y, cada día, reflexión, oración, dinámicas, concursos, contemplación de la naturaleza y senderos ecológicos, tuvimos la oportunidad de hacer sinfonía con ella: el agua, el bosque, la brisa, los animales y el imponente silencio de la oscura noche.
Todo esto hizo que cada campista se preguntara cuál es su lugar en ella, su compromiso, y pudiera descubrir su llamado a evangelizar, a ser testigo de la Buena Noticia del gran amor de Dios por cada uno, a sentir en su corazón la fidelidad de Dios y a anunciarle a todo ser humano que DIOS VIVE, QUE NO LO BUSQUE ENTRE LOS MUERTOS.
Hna. Fabiola y equipo pastoral.

Pastoral Educativa
Con gran alegría compartimos, desde la Pastoral Educativa, una bella experiencia que vivimos con los Equipos de Gestión de nuestros colegios de la Delegación Venezuela-Panamá, en la casa de retiros de los Hermanos Maristas, en Los Teques, estado Miranda, por encontrarse para esta ocasión reservadas nuestras casas.
A partir del día 5 de marzo, iniciando con el almuerzo y culminando el día 8 de igual forma con el almuerzo, nuestro personal directivo de los colegios Cristo Rey (Caracas), Jenaro Aguirre (Petare), Cristo Rey (Puerto Ordaz), Pedro Legaria (Barquisimeto), Cristo Rey (Maracaibo) y Javier (Maracaibo), vivió la experiencia de Ejercicios Espirituales en completo retiro. Fueron 25 participantes. El Padre Oscar Buroz, sj, fue el acompañante de la experiencia.
No sobra decir el efecto que tuvo en los ejercitantes esta bella experiencia, en un ambiente de silencio y acogida que sirvió de manera significativa para que Dios se dejara sentir en cada corazón dispuesto a escucharle.
El Espíritu se movió, renovando lo más íntimo del corazón (cfr. Ef. 4, 23). Hubo disposición, silencio, alegría, lágrimas y todo movimiento que cada uno permitió en su corazón.
Ahora volvemos a la vida diaria. Que sea Dios quien siga hablando en el día a día para no perder lo vivido.

Convivencia Vocacional
¡Queridas hermanas!
Pasamos por aquí para compartirles, con mucha alegría, un poco de nuestra Convivencia Vocacional de Semana Santa en Maracaibo.
Tuvimos la bendición de acompañar a 11 jóvenes —1 de Caracas y las demás de Maracaibo— que vivieron estos días con un corazón muy dispuesto.
Durante el encuentro tuvimos espacios de formación donde profundizamos en temas de discernimiento, acompañamiento espiritual y vocacional, estados de vida y el carisma de nuestra congregación.
Asimismo, vivimos intensamente la oración y la liturgia propia de estos días santos, y tuvimos una mañana de misión junto a MACREY.
Las chicas se mostraron muy receptivas, con un deseo sincero de buscar el querer de Dios y de hacer vida las invitaciones que fueron recibiendo de Él.
En la evaluación final, todas manifestaron irse felices y agradecidas por lo aprendido y compartido.
Agradecemos sus oraciones, que sostuvieron este encuentro.
¡Seguimos caminando juntas por las vocaciones!

PIJV de Venezuela
Bajo el lema “Más camino con Jesús”, inspirado en el encuentro de los discípulos de Emaús, vivimos una Semana Santa 2026 que transformó nuestra fe en la comunidad de El Valle, Mérida.
Como en aquel camino, experimentamos a un Jesús compañero que se hace presente en la jornada, nos escucha, nos consuela y abre nuestro entendimiento para reconocer su presencia permanente en el tejido de nuestras historias personales, confirmando así nuestro llamado a la misión.
Esta certeza se hizo tangible gracias a la generosidad del Colegio Fe y Alegría Timoteo Aguirre, donde el profesor Freddy, director, y su equipo nos acogieron con el calor de una familia.
Estuvimos un grupo de 60 misioneros llegados de distintos rincones del país para ser un solo corazón, representando la fuerza de los grupos juveniles de cuatro colegios: desde Caracas, el Colegio Nuestra Señora del Carmen (JUCAR) y el Colegio Santa Teresita del Niño Jesús (JUVAM); desde Tucupita, el Colegio Sagrada Familia (JUVAM); y desde Barquisimeto, el Colegio Padre Pedro Legaria (MACREY).
Junto al testimonio de cuatro religiosas de las Congregaciones Terciarias Capuchinas, Carmelitas Madre Candelaria y Esclavas de Cristo Rey, y contando con el apoyo espiritual del Padre Oscar, párroco de la parroquia San Isidro Labrador, la misión se llevó a cabo específicamente en los sectores de Alto Viento y El Playón.
Allí, la evangelización trascendió las palabras para hacerse gesto concreto: se convirtió en abrazo al entregar mercados de comida, en escucha atenta durante la formación y oración con los misioneros y, sobre todo, en una profunda sanación al llevar el Santísimo Sacramento y la comunión a nuestros hermanos enfermos.
Caminar por esos parajes nos confirmó que la misión es la respuesta natural al sentir que el corazón arde cuando Él nos explica las Escrituras y se nos revela en la fracción del pan.
Nos fuimos de Mérida con la certeza de que, aunque el camino físico termine, Jesús permanece con nosotros en espíritu y verdad desde la Eucaristía, enviándonos a ser luz con la misma hospitalidad y entrega que recibimos de esa gente maravillosa.
