XV Capitulo General
3ª Crónica
Queridas hermanas y laicos:
Seguimos nuestro trabajo capitular y como cada día, comenzamos la jornada con la oración personal, las Laudes y la Eucaristía junto con la comunidad. El P Miguel Andrés nos invitaba en la homilía a mirar el pasado con gratitud para vivir el presente con ilusión y así construir un futuro con esperanza; también nos recordaba el valor que tiene entregar la vida como Jesús saliendo de nuestro propio amor querer e interés.
Nuestra sesión de ayer abordó la tercera parte de la memoria del Consejo General que versa sobre la dimensión apostólica del Instituto y para ello la Hna. Sandra Rodríguez nos ofreció unas preguntas sobre nuestras fortalezas, debilidades y retos para poder compartir en grupos según la conversación en el Espíritu. Tras un rico compartir, cada grupo fue expresando lo hablado y Rosa Jaso fue recogiendo todas las aportaciones.
Después de un espacio para un café, comenzamos la sesión estirando un poco el cuerpo para no entumecernos por las sentadas continuadas. A continuación, tuvimos un diálogo sobre lo compartido anteriormente y después Sandra nos presentó el informe sobre la dimensión apostólica en este sexenio, es decir, las estadísticas sobre las obras; tandas de Ejercicios y ejercitantes en las diferentes Casas de la Congregación; logros y estudios realizados por las hermanas tanto en espiritualidad como en educación; realidad de los colegios y estadísticas de los alumnos.
A la tarde Sandra continuó presentando el informe de la misión apostólica: encuestas de satisfacción, misión con los laicos, obras sociales, solicitud de fundaciones y cierre de obras y todo lo relativo a la formación inicial y permanente. También se presentó la estadística de hermanas por países de origen y lugares donde realizamos nuestra labor apostólica.
Tras un receso para la merienda y recuperar fuerzas, continuamos nuestro trabajo con unas preguntas que las asesoras nos propusieron para reflexionar sobre nuestra vida fraterna y apostólica. Como era un tema delicado, nos dimos un tiempo para orar de forma personal y después lo compartimos en el grupo.
Rosa Jaso recogió en asamblea todo lo dicho. Por no alargarnos en el horario establecido y como es un tema crucial, decidimos dedicarle más tiempo al día siguiente.
Aunque nuestro ritmo de trabajo es intenso, está siendo una experiencia enriquecedora donde nos escuchamos y nos hacemos sensibles a nuestra propia realidad.
Os seguiremos informando mañana. Un abrazo fraterno y unidas en la oración.
Hnas. Arantxa y Mar

