Con mucha alegría queremos compartir el comienzo del curso en nuestro querido colegio de Madrid, el colegio Cristo Rey.
Recogiendo el lema del Papa en su reciente visita a España, el lema de este año es: ALZAD LA MIRADA, ABRID EL CORAZÓN, ya que sentimos que conecta perfectamente con nuestro proyecto educativo y los rasgos de nuestra pedagogía legariana: interioridad, humildad y compromiso.
El día 1 de septiembre como ya es habitual, convocamos a todo el claustro en la Casa de Ejercicios de Arturo Soria para vivir una mañana de encuentro, reflexión y puesta en marcha del nuevo curso. Este año además, contamos la presencia de M. Nancy quien nos alentó con sus palabras de ánimo e invitación al compromiso. Se trata de caminar juntos en esta misión educativa a la que Dios nos llama.
Los días 7 y 8 iniciamos con los alumnos las clases, también con la alegría de volver a ver a las familias y a los niños y con un gran agradecimiento por la reforma del resto de clases de Infantil con el pasillo y baños. La luz y alegría de esas clases se percibe mucho más también reflejados en el rostro de los más pequeños.
Damos gracias a Dios y gracias a todo el personal por su tarea en la admisión de las nuevas familias, ya que este año tenemos un 26% de incremento en las matrículas de 3 años, y en la ESO y Bachillerato tenemos cerca de 30 alumnos nuevos. Hay dos grupos en 1º de Bachillerato, cosa que no había pasado en el colegio desde hace muchísimos años.
Estos días hemos tenido las reuniones de padres de inicio de curso, donde los jefes de estudio han explicado el proyecto educativo de cada etapa. Se nota el trabajo de estos años en verticalización, educación emocional y responsable (Buen trato y cuidado), y en Secundaria seguimos avanzando en el proyecto de compromiso y servicio tanto dentro como fuera del colegio.
Una de las grandes satisfacciones de este inicio de curso ha sido la incorporación de nuevos monitores a MACREY y pastoral del colegio. Son alumnos de 1º de Bachillerato que se confirmaron el año pasado y quieren seguir en los grupos de jóvenes y preparándose para ser monitores de MACREY y campamentos. Es un grupo de 10 alumnos que se unen a los 20 que ya llevan varios años implicados en toda esta misión con los más pequeños.
No podemos más que dar gracias a Dios porque vemos crecer al colegio, renovarse y cumplir el fin y el lema que señala nuestro título: DANDO VIDA. Porque el colegio sigue siendo un lugar y espacio de evangelización y encuentro con Dios, donde los niños y jóvenes sienten en el colegio su familia, porque se les acompaña en todo su desarrollo académico, humano y espiritual. Por eso creemos que aquí se cumple el sueño de D. Pedro, cuando dijo que a través de la Educación: “Cultivamos corazones, educamos inteligencias, formamos familias, levantamos sociedades”
María Jesús Campo ECR, directora titular del colegio
